ALERGIAS
Y TIPOS DE ALERGIAS
INIDICE
1. ALERGIAS
1.1. DEFINICIÓN
1.2. FORMA DE CONTACTO
1.3. SÍNTOMAS
1.4. MEDIOS DE DIAGNOSTICO
2. TIPOS DE ALERGIAS
2.1. ALIMENTOS
2.2. ANIMALES
2.3. INSECTOS
2.4. LÁTEX
2.5. POLEN
2.6. HUMEDAD
2.7. SOL
2.8. ANISAKIS
2.9. POLVO
2.10. MEDICAMENTOS
2.11. METALES
1.1 DEFINICION
La alergia se define como el estado de hipersensibilidad
adquirida por la exposición a un alérgeno particular, en el cual la nueva
exposición ante dicha sustancia va a desencadenar una nueva reacción, si cabe,
más intensa.
El alérgeno es la sustancia capaz de producir alergia o
hipersensibilidad específica, pudiendo tratarse de una proteína o no proteína,
o de extractos de ciertos alimentos, bacterias, pólenes, animales, etcétera.
El estilo de vida en los países industrializados, el aire que se
respira en las ciudades, cada vez más polucionado, la ingesta de alimentos con
un alto contenido de conservantes y colorantes, el consumo de cigarrillos, el
aumento del consumo farmacológico… favorecen la penetración en nuestro
organismo de tantas sustancias ajenas, que ponen en guardia a nuestro sistema
defensivo por excelencia: el sistema inmunológico. Como consecuencia de esa
activación se produce la elaboración de unas proteínas denominadas
anticuerpos.
Entre
los anticuerpos se encuentra la Inmunoglobulina. El cometido fundamental de
dicha Ig E consiste en actuar como anticuerpo protector frente a determinadas
infecciones. Cuando la Inmunoglobulina E se fabrica en respuesta a sustancias
que se encuentran habitualmente en el medio ambiente, en lugar de ir dirigida a
organismos potencialmente nocivos, se desencadena una reacción contraproducente
para nuestro organismo. La alergia podría entenderse, por tanto, como una
reacción desproporcionada de nuestro sistema inmunológico ante determinados
estímulos externos, que en individuos normales no generarían ninguna
respuesta.
Diversos estudios epidemiológicos han concluido que
en los últimos años se ha registrado un incremento notable de las afecciones
alérgicas en todo el mundo. Se estima que uno de cada cinco individuos sufre o
ha padecido procesos alérgicos.
Resulta complicado conocer el número exacto de individuos que
son portadores de enfermedades alérgicas, puesto que las pruebas cutáneas
frente a diversos alérgenos ambientales tan comunes como pólenes, epitelio de
animales como el gato o el perro, ácaros del polvo, etcétera, pueden ser
positivas incluso en sujetos que no manifiestan síntomas alérgicos.
1.2. FORMA DE CONTACTO
El organismo puede entrar en contacto con la sustancia causante de la
alergia por diferentes vías:
-
Vía respiratoria (sustancias suspendidas en el aire).
- Vías digestiva
(alimentos y medicinas)
- A través de la piel
(tejidos, cosméticos, etc.)
-
Inyecciones (medicamentos inyectables, transfusiones, etc.)
1.3. SINTOMAS
Las manifestaciones nasales, oculares y bronquiales,
desencadenadas por la exposición a los antígenos ambientales (polen, ácaros,
hongos) son, junto al picor de paladar y oídos, los síntomas de la alergia más
característicos.
La dificultad respiratoria y los pitos
(sibilancias) en el pecho desencadenados por el llanto, el
ejercicio, la risa y los irritantes inespecíficos (humo, contaminación
atmosférica, pulverizadores…), son signos inequívocos de la hiperactividad
bronquial (asma).
Las afecciones cutáneas, como la urticaria, ciertas formas de
hinchazón de partes blandas (angioedema), y algún tipo de eccema y otras
lesiones de la piel, pueden aparecer conjuntamente con los otros cuadros o de
manera aislada.
En las secciones a continuación se detallan los órganos y
funciones que pueden verse afectados por un cuadro alérgico:
1.4. MEDIO DE DIAGNOSTICO
Existen diversas maneras de diagnosticar una alergia, estas son
las más comunes:
Historia clínica o anamnesis
(interrogatorio)
La historia clínica detallada es el principal instrumento que
posee el médico para obtener un diagnóstico fiable; el resto de pruebas
servirán para confirmar una sospecha. Los datos que debe recoger el historial
del paciente son: edad, sexo, épocas del año en que aparecen los síntomas, las
variaciones que se producen con los cambios de clima y en las distintas
estaciones del año, la zona geográfica donde reside, las características de la
vivienda, así como los antecedentes personales y familiares y la sintomatología.
Exploración
física
Se debe observar la piel buscando signos de
atopía, realizar auscultación cardiopulmonar para detectar ruidos respiratorios
sugerentes de asma bronquial,
explorar nariz y oídos (rinoscopia y otoscopia), y determinar PEAK–FLOW (pico
de flujo espiratorio) que consiste en medir la velocidad con que el aire sale
del pulmón, y es el mejor parámetro para comprobar la evolución del paciente
asmático.
Pruebas cutáneas
Pretenden reproducir a nivel local una reacción alérgica en la
piel mediante la inoculación de cantidades ínfimas del alérgeno al que el
paciente es sensible. En unos minutos tras el pinchazo cutáneo se producirá una
reacción positiva demostrativa de alergia. Se realizará una batería de pruebas
estándar: ácaros del polvo, pólenes, hongos ambientales, antígenos de animales
domésticos; y en procesos infantiles se incluyen algunos alimentos sospechosos.
Las dos técnicas empleadas más habituales son: punción (depositar una gota del
alérgeno en la piel y pinchar sobre dicha zona) e intradermorreacción (se
introduce el alergeno en la piel mediante jeringas de insulina). Ambas se
realizan en la cara anterior del antebrazo. Otras pruebas cutáneas son: prueba
del parche: se coloca en una zona sana del cuerpo (espalda o cara anterior del
antebrazo) un parche con la sustancia a estudiar, se mantiene 48 horas y se
interpreta a las 72 horas; es, idónea para el estudio de la dermatitis de
contacto.
PRUEBAS CUTANEAS
Pretenden reproducir a nivel local una reacción alérgica en la
piel mediante la inoculación de cantidades ínfimas del alérgeno al que el
paciente es sensible. En unos minutos tras el pinchazo cutáneo se producirá una
reacción positiva demostrativa de alergia. Se realizará una batería de pruebas
estándar: ácaros del polvo, pólenes, hongos ambientales, antígenos de animales
domésticos; y en procesos infantiles se incluyen algunos alimentos sospechosos.
Las dos técnicas empleadas más habituales son: punción (depositar una gota del
alérgeno en la piel y pinchar sobre dicha zona) e intradermorreacción (se
introduce el alergeno en la piel mediante jeringas de insulina). Ambas se
realizan en la cara anterior del antebrazo. Otras pruebas cutáneas son: prueba
del parche: se coloca en una zona sana del cuerpo (espalda o cara anterior del
antebrazo) un parche con la sustancia a estudiar, se mantiene 48 horas y se interpreta
a las 72 horas; es, idónea para el estudio de la dermatitis de contacto.
Determinación
de anticuerpos en sangre
Detecta antígenos responsables de la enfermedad en sangre.
Cuantificación de Inmunoglobulina E, para determinar el grado de alergia y a
qué se tiene alergia.
Pruebas de provocación
Reservado para aquellos casos en los que las pruebas anteriores
hayan resultado negativas. Provocación con alérgenos ambientales: conjuntival,
nasal (por instilación de alérgenos) y bronquial (inhalación de sustancias
alergénicas). Provocación medicamentosa: prueba definitiva para diagnóstico de
alergias farmacológicas. Todas las pruebas citadas implican un riesgo y han de
realizarse por personal entrenado y en el centro sanitario dotado de medios
para responder ante una reacción alérgica severa.
Otras pruebas
Pruebas de liberación de histamina, cuantificación del
complemento, pruebas del sudor, cuantificación de otras inmunoglobulinas,
etcétera
2. TIPOS DE ALERGIAS
Alergias
respiratorias
Dentro de las alergias respiratorias están la rinitis, el asma bronquial
y la alveolitis:
Rinitis
Es la inflamación de la mucosa nasal.
Estornudos repetidos, congestión nasal y abundante secreción de moco
(rinorrea), generalmente acompañados de inflamación (conjuntivitis) de la
membrana que recubre el ojo (conjuntiva); de ahí el termino de rinoconjuntivitis. Puede asociarse con
frecuencia la presencia de asma, lo cual
constituye la forma de presentación mas típica del paciente alérgico a
antígenos ambientales.
Asma bronquial
Enfermedad pulmonar con obstrucción (reversible), inflamación y
especial sensibilidad frente a estímulos internos y externos (hiperreactividad
bronquial). Cursa con tos prolongada, dificultad respiratoria (disnea), pitidos
(sibilancias) y sensación de opresion en el pecho.
Alveolitis
Se produce por afectación de la porción final del árbol
respiratorio (alveolos), en relación con la exposición a polvos orgánicos,
hongos (aspergilosis) heno mohoso, paja y grano (“pulmón del granjero”), polvo
de excrementos de palomas.
Alergias
cutáneas
Dentro de las alergias cutáneas hablamos de eccemas endógenos,
exógenos, urticaria, angiodema o Edema de Quincke y reacciones cutáneas por
radiación solar:
Eccemas endógenos
También conocida como dermatitis
atópica afección
inflamatoria de la piel caracterizada por multiplicidad de lesiones:
enrojecimiento, eritema, costras, exudación (secreción de líquido), vesículas,
signos de rascado y escamas. Es un tipo de eccema crónico con gran componente
hereditario. Aparece durante el primer año de vida, y raramente persiste
después de la adolescencia.
Eccemas exógenos
Son las dermatitis
de contacto, originadas por sustancias que al contacto provocan
reacciones alérgicas: metales como el cromo, el cobalto y, especialmente, el
níquel.
Urticaria
Enfermedad
de la piel, que afecta a la dermis, con presencia de habones o ronchas, que
producen un intenso picor y cambian de localización. En función del tiempo de
duración puede ser considerada aguda (menos de seis semanas) o crónica (más de
seis semanas). Según lascausas puede ser de carácter inmunológico
(base alérgica), o no inmunológico. Las urticarias alérgicas
más frecuentes son originadas por alimentos o medicamentos (penicilina).
Angioedema o Edema de Quincke
Afecta al tejido celular subcutáneo (más profundo que la
epidermis), con inflamación local, pudiendo afectar la laringe y ocasionar
cuadros de asfixia potencialmente graves.
Reacciones
cutáneas por radiación solar
•
Foto-tóxicas:
por exposición solar simultánea a la toma de medicamentos
sensibles a la luz solar.
•
Foto-alergénicas:
por alteración de la estructura del medicamento por efecto del
sol; a diferencia de la anterior provoca lesiones en zonas no expuestas al sol.
•
Urticaria
solar: aparece unos treinta minutos después de la exposición solar, en
forma de habones y con evolución fugaz.
Alergias
en ojos y oídos
Existen alergias que pueden afectar a ojos y oídos:
Alergias oculares
La conjuntiva es una membrana que recubre
la zona interna del párpado y la parte anterior del globo ocular; la
inflamación de dicha membrana se denomina conjuntivitis. Si es de causa alérgica suele acompañarse de síntomas
nasales (rinoconjuntivitis), y es posible, además, que exista una asociación
con asma bronquial
en pacientes atópicos. Síntomas: intenso escozor, intolerancia a la luz (fotofobia),
enrojecimiento, lagrimeo, secreción. Causas más frecuentes: pólenes, ácaros,
hongos ambientales y partículas de origen animal.
Otras conjuntivitis alérgicas:
•
Conjuntivitis de contacto.
•
Queratoconjuntivitis (afectación simultánea de la córnea).
Alergias del oído
No se afecta significativamente por mecanismo alérgico, pero
algunos pacientes con dermatitis atópica o rinoconjuntivitis estacional pueden
presentar picor en el conducto auditivo externo y eccemas (sequedad).
Alergia
alimentaria
Las alergias alimentarias o
digestivas pueden provocar lesiones cutáneas (eccema y urticaria),
respiratorias (rinitis, asma) o
gastrointestinales (náuseas, vómitos o diarrea); o
cuadros más graves (shock anafiláctico:
pérdida de consciencia, afectación cardiovascular, y riesgo vital).
Los principales alimentos causantes de
alergia son: el huevo, el pescado; las hortalizas, las frutas y los frutos secos.
2.1. ALIMENTOS
Alergia Alimentaria
Una alergia alimentaria es una respuesta exagerada del sistema
inmunológico por el consumo de un alimento en particular.
Hay que diferenciarlo de
la intolerancia alimentaria, que no es una reacción alérgica, pero constituye
un efecto indeseable producido por la ingestión de un alimento determinado.
Los alimentos que con más
frecuencia producen alergia son la leche, los huevos, el marisco, las nueces,
el trigo, los cacahuetes (maní), la soja y el chocolate.
CAUSAS
La respuesta inmunitaria
del cuerpo lo protege contra sustancias potencialmente nocivas, como bacterias,
virus y toxinas. Sin embargo, en algunas personas esta respuesta inmunitaria se
desencadena por la ingesta de un alimento determinado. Cuando esto ocurre, el
sistema inmunológico libera sustancias que causan síntomas de alergia
alimentaria.
Las alergias alimentarias
más comunes son a los siguientes alimentos:
• Los huevos
(principalmente niños)
• El pescado (niños mayores y adultos)
• La leche (principalmente niños)
• El cacahuete (personas de todas las edades)
• Los mariscos, como camarón, cangrejo y langosta (personas de todas las edades)
• La soya o soja (principalmente niños)
• Los frutos secos (personas de todas las edades)
• El trigo (principalmente niños)
• El pescado (niños mayores y adultos)
• La leche (principalmente niños)
• El cacahuete (personas de todas las edades)
• Los mariscos, como camarón, cangrejo y langosta (personas de todas las edades)
• La soya o soja (principalmente niños)
• Los frutos secos (personas de todas las edades)
• El trigo (principalmente niños)
Los aditivos alimentarios,
como colorantes, espesantes y conservantes, rara vez pueden causar una alergia
alimentaria o reacción de intolerancia.
Algunas personas tienen un
síndrome de alergia que afecta a la boca y la lengua después de comer ciertas
frutas y verduras frescas.
• Los melones, las
manzanas, la piña y otros alimentos que contienen sustancias similares a ciertos
pólenes.
• La reacción ocurre con mayor frecuencia cuando los alimentos se comen crudos. La gravedad de la reacción depende de la cantidad de alimento que se consuma.
• La reacción ocurre con mayor frecuencia cuando los alimentos se comen crudos. La gravedad de la reacción depende de la cantidad de alimento que se consuma.
Los primeros síntomas
suelen aparecer en las dos horas posteriores a la ingesta del alimento. Entre
los signos claves están la urticaria, una voz ronca y las sibilancias.
Otros síntomas son el
dolor abdominal, diarrea, picor en la boca, la garganta, los ojos, la piel u
otra área, dificultad para deglutir, mareo, desmayo, náuseas, congestión nasal,
hinchazón de los párpados, la cara, los labios y la lengua, rinorrea, vómitos,
cólicos y dificultad para respirar.
Entre los síntomas de
alergia bucal destacan el picor en los labios, la lengua y la garganta y la
hinchazón de los labios en determinados casos.
Las pruebas cutáneas en
algunos casos permiten diagnosticar una alergia alimentaria; un resultado
positivo no necesariamente significa que una persona sea alérgica a un alimento
en particular, pero un resultado negativo señala que es improbable que sea
sensible a dicho alimento. Después de un resultado positivo en una prueba
cutánea, el alergólogo puede necesitar realizar una prueba oral para llegar al
diagnóstico definitivo.
En una prueba de provocación
oral, el alimento sospechoso se oculta en otra sustancia, como leche o compota
de manzana, y el paciente lo ingiere. Si no aparecen síntomas, la persona no es
alérgica a ese alimento. Las mejores pruebas son las pruebas
"ciegas"; es decir, a veces el alimento en cuestión está mezclado con
otra sustancia, y otras veces no. De esta forma, el médico puede determinar con
certeza si el paciente presenta alergia a ese alimento en especial.
Una dieta de eliminación
puede ayudar a identificar la causa de una alergia. La persona deja de ingerir
los alimentos que presumiblemente están provocando los síntomas. Más tarde
comienzan a introducirse en la dieta de uno en uno.
El único tratamiento
comprobado para la alergia alimentaria es evitar el alimento. No se ha
demostrado claramente que otros tratamientos, entre ellos vacunas antialérgicas
y probióticos, ayuden con las alergias aALERGIA A LA LECHE DE VACA
La alergia a la leche de vaca (APLV) es la alergia alimentaria más
común en lactantes y niños pequeños, afectando sobre todo a niños de 2 a 3
años. Entre un dos y un cinco por ciento de todos
los niños padecen esta afección.
- Uno de cada cuatroniños padecen
alguna alergia alimentaria.
- La alergia a la proteína de la leche de vaca es la tercera causa de alergia, después del huevo y el pescado.
- La alergia a la proteína de la leche de vaca es la tercera causa de alergia, después del huevo y el pescado.
Se trata de una reacción
exagerada del sistema inmunológico ante una o más proteínas que contiene la
leche de vaca. La proteína de la leche de vaca suele ser uno de los primeros
alimentos complementarios introducidos en la alimentación del lactante y se
suele consumir durante toda la infancia como parte de una dieta equilibrada.
Es muy poco habitual que
los bebés alimentados en exclusiva con leche materna puedan sufrir reacciones a
las proteínas de la leche de vaca. Estas proteínas se pueden transmitir a
través de la leche materna si la madre ha consumido productos lácteos.
En esta situación, las
directrices clínicas recomiendan que se continúe con la lactancia materna
debido a sus efectos beneficiosos y que la madre trate de eliminar la proteína
de la leche de vaca de su alimentación.
Síntomas
Las reacciones alérgicas pueden afectar a diferentes zonas del cuerpo; sin embargo, es más probable que aparezcan en la piel, en la zona del abdomen, y pueden afectar al aparato digestivo, al aparato respiratorio o a ambos.
Las reacciones alérgicas pueden afectar a diferentes zonas del cuerpo; sin embargo, es más probable que aparezcan en la piel, en la zona del abdomen, y pueden afectar al aparato digestivo, al aparato respiratorio o a ambos.
Guía de
síntomas:
• Piel: eccema, erupción cutánea
• Abdomen: cólicos del lactante, diarrea, estreñimiento, hinchazón o gases, sangre en las heces, vómitos.
• Respiración: estornudos, problemas respiratorios graves o disnea, resuellos o silibancias.
• Otros: agitación, arqueo de la espalda, insomnio, rechazo o dificultad a la hora de alimentarse, retraso en el crecimiento, sudoración nocturna, tumefacción facial, labial y ocular.
• Piel: eccema, erupción cutánea
• Abdomen: cólicos del lactante, diarrea, estreñimiento, hinchazón o gases, sangre en las heces, vómitos.
• Respiración: estornudos, problemas respiratorios graves o disnea, resuellos o silibancias.
• Otros: agitación, arqueo de la espalda, insomnio, rechazo o dificultad a la hora de alimentarse, retraso en el crecimiento, sudoración nocturna, tumefacción facial, labial y ocular.
¿Alergia o intolerancia a la
lactosa?
A pesar de compartir algunos de los síntomas, la APLV (1) y la intolerancia a la lactosa son dos afecciones totalmente diferentes que afectan al cuerpo de manera distinta.
A pesar de compartir algunos de los síntomas, la APLV (1) y la intolerancia a la lactosa son dos afecciones totalmente diferentes que afectan al cuerpo de manera distinta.
La principal diferencia es que la APLV
es una alergia alimentaria, lo que significa que el sistema inmunitario
reacciona de forma exagerada ante una o más proteínas presentes en la leche de
vaca. La intolerancia a la lactosa es la incapacidad
para digerir el azúcar de la leche. El sistema inmunitario no se ve
implicado por lo que no se produce ninguna reacción alérgica. Ni la piel ni el
aparato respiratorio suelen verse afectados.
¿Alergia o intolerancia a las
proteínas de la leche de vaca? ¿Cuál es la diferencia?
• Reacción alérgica: reacción de tipo
inmediato de mecanismo inmunológico. La síntomas aparecen de forma
inmediata y por orden de frecuencia, lo más habitual son los síntomas cutáneos,
como la dermatitis atópica, (70%), seguidos de digestivos (13%) o asociación de
ambos (18%), respiratorios (1%) y anafilaxia (1%).
• Intolerancia: el sistema inmunitario no está involucrado y podríamos decir que los síntomas predominantes son principalmente gastrointestinales, puede haber pérdida de peso, vómitos esporádicos y/o irritabilidad. Desaparece antes de 2-3 años.
Diagnóstico de la APLV
Para diagnosticar la alergia a la leche de vaca el pediatra tendrá en cuenta los síntomas del niño, el historial médico y una evaluación.
Para diagnosticar la alergia a la leche de vaca el pediatra tendrá en cuenta los síntomas del niño, el historial médico y una evaluación.
• Historia clínica
que permita sospechar la existencia de una APLV.
• Dietas de eliminación-reintroducción: Comprobación de la relación entre los síntomas y la ingesta de leche de vaca:
• Otras pruebas:
- Pruebas cutáneas (prick test): punción en la piel del antebrazo con el extracto de proteína
- Determinación del valor de inmunoglobulinas en sangre.
• Dietas de eliminación-reintroducción: Comprobación de la relación entre los síntomas y la ingesta de leche de vaca:
• Otras pruebas:
- Pruebas cutáneas (prick test): punción en la piel del antebrazo con el extracto de proteína
- Determinación del valor de inmunoglobulinas en sangre.
Estas pruebas suelen
repetirse al año y medio aproximadamente para verificar si la APLV o IPLV
(2) sigue existiendo.
Intervención nutricional en la
APLV
En la actualidad, la dieta de eliminación es el único tratamiento realmente eficaz contra la alergia a la leche de vaca.
En la actualidad, la dieta de eliminación es el único tratamiento realmente eficaz contra la alergia a la leche de vaca.
La dieta debe ser estricta
ya que pequeños aportes de proteína de leche de vaca favorecen el mantenimiento
de la sensibilización.
Durante la dieta de la
eliminación es importante tener en cuenta:
1. Si el niño recibe lactancia materna:
• Mantener el mayor tiempo posible (hasta 6 meses de edad) efectuando la madre una dieta exenta de proteínas de leche de vaca.
• Mantener el mayor tiempo posible (hasta 6 meses de edad) efectuando la madre una dieta exenta de proteínas de leche de vaca.
2. En los lactantes alimentados con fórmula:
• Administrar una fórmula de sustitución exenta de proteínas de leche de vaca.
• Administrar una fórmula de sustitución exenta de proteínas de leche de vaca.
Dentro de las fórmulas infantiles para
la prevención y tratamiento de la APLV podemos encontrar:
- Formulas de soja: con proteínas de origen vegetal.
Sus proteínas presentan una antigenicidad propia demostrada (8 - 60% de los
niños con APLV tienen alergia a la soja) y no deben administrarse antes de los
6 meses de edad.
- Otras fórmulas: En algunos países, la leche de
otros mamíferos como cabras u ovejas, se ha utilizado tradicionalmente para la
alimentación de los bebés con APLV, algo que no recomiendan organismos
internacionales como la Organización Mundial de la Salud, ya que puede que
estas leches no proporcionen todas las vitaminas y minerales (sobre todo ácido
fólico y vitaminas B6, B12, C y D) que su bebé necesita y que, además, no todos
los bebés alérgicos a la leche de vaca las toleran. Las leches de cereales
podrían ser otra opción; sin embargo, pueden carecer de los nutrientes necesarios
que su bebé necesita, como proteínas, calcio, hierro y algunas vitaminas si no
se adaptan.
- Fórmulas hidrolizadas: son utilizadas principalmente en
los casos leves de alergia a la proteína de leche de vaca. En un 10% de los
casos, también producir reacciones alérgicas.
- Fórmulas elementales: a base de aminoácidos son las más
utilizadas en los casos severos de alergia/intolerancia a la proteína de leche
de vaca o cuándo el tratamiento con fórmulas hidrolizadas no está funcionando.
Son fórmulas completas de baja o nula alergenicidad ya que están exentos 100%
de proteínas de leche de vaca.
Introducir nuevos alimentos en la
dieta del niño
A medida que el bebé va creciendo aparecerán nuevas etapas clave en lo referente a la comida.
Una vez que su bebé se encuentre bien, su pediatra le permitirá introducir nuevos alimentos en su dieta.
A medida que el bebé va creciendo aparecerán nuevas etapas clave en lo referente a la comida.
Una vez que su bebé se encuentre bien, su pediatra le permitirá introducir nuevos alimentos en su dieta.
Al introducir nuevos alimentos
debe tener en cuenta:
• No introducir alimentos complementarios durante las 17 primeras semanas de edad.
• Introduzca nuevos alimentos sólo cuando el niño esté bien.
• Debe introducir los alimentos de uno en uno de modo que si provocasen reacciones alérgicas puedan identificarse con rapidez.
• Es importante que si aparecen síntomas, deje de darle el alimento que está probando, registre los síntomas y los comente con su pediatra.
• La frecuencia con que se introduce cada nuevo alimento puede variar (a diario/dos veces a la semana/cada semana, etc.). Consulte a su pediatra.
• Si aparecen síntomas, espere de uno a tres días a que desaparezcan para volver a darle otro nuevo alimento.
• Continúe dándole al niño los alimentos que ya ha introducido en su dieta y que ha tolerado bien.

• No introducir alimentos complementarios durante las 17 primeras semanas de edad.
• Introduzca nuevos alimentos sólo cuando el niño esté bien.
• Debe introducir los alimentos de uno en uno de modo que si provocasen reacciones alérgicas puedan identificarse con rapidez.
• Es importante que si aparecen síntomas, deje de darle el alimento que está probando, registre los síntomas y los comente con su pediatra.
• La frecuencia con que se introduce cada nuevo alimento puede variar (a diario/dos veces a la semana/cada semana, etc.). Consulte a su pediatra.
• Si aparecen síntomas, espere de uno a tres días a que desaparezcan para volver a darle otro nuevo alimento.
• Continúe dándole al niño los alimentos que ya ha introducido en su dieta y que ha tolerado bien.
2.2. ANIMALES
Las sustancias
derivadas del pelo y la piel de los animales pueden provocar alergias. Entre
los animales domésticos, los gatos y los perros son los que más riesgo
conllevan cuando viven en estrecho contacto con los habitantes de la casa.
Contrariamente
a lo que se piensa, el pelo de los animales no es el principal causante de la
alergia, sino las partículas de caspa. Igualmente, la piel de los animales, al
ir renovándose, va desprendiendo pequeñas escamas que pueden actuar como
alérgenos.
Las reacciones alérgicas pueden comportar los
clásicos síntomas respiratorios y oculares, aunque a veces también pueden aparecer
manifestaciones cutáneas como erupciones.
Las personas
alérgicas a los animales, al respirar las partículas alérgenas (de caspa y
piel) pueden notar los síntomas típicos provocados por otros alérgenos
ambientales como:
·
Asma
Se manifiestan principalmente como picor de nariz y
ojos, estornudos,
congestión nasal, mucosidad, lagrimeo, tos, sensación de ahogo y
ruidos respiratorios.
Además, el
contacto con el pelo del animal, la caspa o la saliva, pueden provocar picor,
urticaria o hinchazón en la zona de contacto con la piel o en los párpados.
En algunos
casos, pueden producirse reacciones más graves con shock anafiláctico por
mordeduras de ratas, hámsters u otros roedores, debido al paso del alérgeno a
la circulación sanguínea.
2.3. INSECTOS
•
No
es una alergia frecuente, pero puede resultar grave y conllevar complicaciones,
como episodios de anafilaxia. Normalmente, la reacción alérgica se produce por
picaduras de insectos tan comunes en nuestro medio como avispas, abejas y mosquitos, por lo que evitar los
lugares donde proliferan es la medida preventiva más eficaz. Por lo tanto, si
eres alérgico a las picaduras, tendrás que privarte de salir al campo en
primavera y verano. Aléjate también de los parques y jardines, y de las
piscinas que tengan zona verde y vegetación.
•
No
camines descalzo. Es mejor que evites las sandalias y utilices calzado cerrado.
•
Coloca
mosquiteras en las ventanas de tu vivienda. Si tienes terraza, no coloques
plantas en ella porque atraerán a los insectos.
•
En
primavera y verano, procura permanecer en sitios cerrados. Las terrazas al aire
libre donde la gente come y bebe suelen ser lugares muy frecuentados por
avispas y mosquitos.
•
No
te pongas ropa de colores vistosos, como el amarillo o el naranja, o perfumes
fuertes, si vas a caminar por la calle.
•
Procura
que otra persona se encargue de tirar la basura al contenedor, porque los insectos
también suelen pulular por donde hay restos orgánicos.
•
Si
tu alergia a los insectos es severa, debes llevar siempre encima epinefrina
autoinyectable, y acudir a un centro médico inmediatamente después de la
picadura.
•
Si
tienes síntomas como dificultad para respirar, urticaria, mareo, náuseas,
tensión arterial baja, hinchazón de la garganta o lengua, picazón o inflamación
importantes, puede tratarse de una reacción alérgica grave (aunque nunca antes
te haya ocurrido) y debes consultarlo con un médico.
2.4. LATEX
El látex es un
material con múltiples aplicaciones. Podemos encontrarlo en productos muy
diversos como tetinas de biberones y chupetes, guantes quirúrgicos,
preservativos, gomas de borrar, globos, prendas de vestir…
Las
reacciones alérgicas frente al látex se manifiestan principalmente en forma de
dermatitis, pero también puede producir rinoconjuntivitis, angioedema, asma o
incluso un shock anafiláctico.
2.5. POLEN
•
Evita
aquellos lugares que concentren más cantidad de polen: parques, jardines,
entornos rurales... Si no es necesario, no salgas a caminar los días muy
ventosos porque el viento arrastra grandes cantidades de polen. Si tienes que
salir, utiliza gafas para protegerte los ojos, e incluso una mascarilla. Si
viajas en coche, hazlo con las ventanillas cerradas.
•
Las
mayores concentraciones de polen se producen a primeras horas de la mañana
(entre las 5,00 y las 10,00) y a últimas de la tarde (19,00 a 22,00), así que no
hagas ejercicio u otras actividades al aire libre en ese horario, y mantén las
ventanas de casa cerradas.
2.6. HUMEDAD
Mucha gente tiene reacciones alérgicas cuando está nublado,
llueve o va a llover, cuando hay niebla o en días especialmente húmedos y creen
que padecen alergia a la humedad. En realidad lo que tienen es alergia los
hongos.
No es un fenómeno que suceda en una época determinada del
año, sino en cualquier momento, dependiendo de la temperatura y la humedad.

2.7. SOL
Una alergia solar es una reacción del sistema inmune,
causada por la sensibilidad debido a la luz solar, y es conocido como
fotosensibilidad. Se producen cuando la piel expuesta al sol reacciona
anormalmente a la luz solar. Científicos todavía no son capaces de comprender
la razón
exacta de su aparición, aunque algunas investigaciones indican la herencia como
una de sus razones.

2.8. ANISAKI
El Anisakis simplex es un nematode (gusano)
de la familia Anisakidae, superfamilia Ascaroidea, orden Ascaridida que en su
forma adulta parasita a los mamíferos
Estas diminutas larvas se pueden encontrar
en el tejido muscular de cualquier tipo de pescado marino, especialmente en el
bacalao, merluza, sardinas, boquerones, anchoas, salmón, atún, caballa y
calamar
Los huéspedes intermediarios más frecuentes
de este parásito son los pescados mencionado anteriormente y el calamar. En
estos huéspedes la larva alcanza su tercer estadío. La ingestión de larvas
vivas en tercer estadío, presentes en el pescado crudo o poco cocinado
(boquerones, anchoas etc.) puede producir una parasitosis conocida con el
nombre de Anisakiosis. Tras la ingestión de las larvas de A. simplex , éstas se
adhieren a la mucosa gástrica y/o intestinal, pudiendo penetrar en la pared y
dar lugar a una Anisakiosis crónica. En
esta última forma, la invasión causa abcesos y granulomas. Esta última forma
puede simular una apendicitis, úlcera gastroduodenal , colitis y otras
enfermedades inflamatorias del tubo digestivo, así como obstrucción intestinal.
Algunos casos raros de Anisakiosis han afectado al pulmón, bazo, páncreas e
hígado
El tratamiento de la
Anisakiosis gástrica consiste en eliminar la larva de la mucosa gástrica con un
fibroendoscopio. La Anisakiosis intestinal puede tratarse con almebendazol
(eskazole) aunque en muchos ocasiones es necesario un tratamiento quirúrgico
(extracción de la larva).

2.9. POLVO
El
polvo de las casas constituye una de las principales causas de alergia
respiratoria en todo el mundo. Consiste en una mezcla heterogénea de escamas de
piel humana y aquellas procedentes de animales domésticos, restos de insectos,
fibras textiles, trazas de alimentos, insecticidas, bacterias, pelos de
animales, plumas de aves, mohos y, básicamente, unos parásitos microscópicos
denominados ácaros. Se favorece su proliferación con temperaturas próximas a
los 25º-27º C, en el otoño, y si la humedad relativa del aire es alta.
•
La
decoración de la casa es muy importante en este tipo de alergia. Cuantos menos
muebles y, sobre todo, adornos, menos superficies susceptibles de acumular
polvo y, consecuentemente, ácaros (un gramo de polvo puede contener cientos de
ácaros).
•
Por
la misma razón, debes evitar los suelos de moqueta, las alfombras, grandes
cortinajes, los peluches, las sillas tapizadas...
•
La
ropa debe permanecer dentro de los armarios cerrados, no colgada durante días
en un perchero, o encima de una silla.
•
Los
suelos de madera y, sobre todo, los de cerámica, son los mejores. Es mejor que
la limpieza la realice una persona no alérgica; si esto no es posible, ponte
una mascarilla, pasa la aspiradora y friégalo el suelo después.
•
Las
paredes, mejor lisas, y que se puedan limpiar con facilidad. Para guardar los
libros, emplea vitrinas o estanterías cerradas.
•
Ventila
la casa con frecuencia para evitar la humedad, ya que estos animales
microscópicos proliferan con temperaturas superiores a los 20 ºC y humedades
comprendidas entre el 70 y el 80%.
•
Las
almohadas y los colchones son auténticos reservorios de ácaros, por lo que es
necesario que estén fabricados con materiales sintéticos, o enfundados en
materiales no permeables. Debes lavar la ropa de cama con frecuencia, con agua
a más de 65 grados. También puedes utilizar fundas anti-ácaros para proteger el
colchón, las almohadas y los sofás, que son los lugares preferidos de estos
seres microscópicos.
•
En
el dormitorio, elimina objetos decorativos como cuadros, posters, muñecos y
peluches. En las habitaciones de los niños, los juguetes deben guardarse en
armarios o cajones después de su uso. Si es posible, mantén la temperatura de
la habitación entre 18 y 20 ºC.
•
Evita
los lugares con mucho polvo
2.10. MEDICAMENTOS
Son un grupo de síntomas causados por una
reacción alérgica a un fármaco (medicamento
Las reacciones
adversas a los fármacos son comunes y casi cualquier fármaco puede causarlas.
Las reacciones van desde una irritación o efectos secundarios leves, tales como
náuseas y vómitos, hasta una anafilaxia potencialmente
mortal.
Una verdadera alergia
farmacológica es causada por una serie de pasos químicos en el cuerpo que
produce la reaccion alergica.
La primera vez que
usted toma el medicamento no tiene problemas; sin embargo, el sistema
inmunitario de su cuerpo produce una sustancia (anticuerpo) llamada IgE contra
ese fármaco. La próxima vez que usted tome el fármaco, la IgE le ordenará a los
glóbulos blancos que produzcan una sustancia llamada histamina, la cual causa
los síntomas de la alergia. Una alergia farmacológica también puede ocurrir sin
que su cuerpo produzca IgE. En vez de esto, podría producir otros tipos de
anticuerpos o tener otras reacciones que no producen anticuerpos.
La mayoría de las
alergias farmacológicas causan erupciones cutáneas y urticarias menores. La enfermedad del suero es un tipo retrasado
de alergia farmacológica que ocurre una semana o más después de haber estado
expuesto a un medicamento o vacuna.
La penicilina y los
antibióticos conexos son la causa más común de alergias farmacológicas. Otros
fármacos alergenos comunes abarcan:
•
Anticonvulsivos.
•
I
nsulina (en particular, fuentes animales de insulina)
•
Medios de contraste para rayos X yodados (que
contienen yodo) que pueden causar reacciones anafilactoides similares a las
alergias
•
Sulfamidas.
2.11.METALES
En la intoxicación a
un metal ha habido una exposición alta o medio-alta a ese metal. Eso será
fácilmente visible en una analítica. La persona puede sentirse mal
inmediatamente y que esos síntomas los relacionemos fácilmente con la
intoxicación.
El problema viene
cuando la exposición es media baja…pero continua. La analítica dará un valor
moderado de ese metal pero, en determinadas personas, se produce una
sensibilidad o alergia que puede agravar o desencadenar muchos síntomas o,
incluso, enfermedades graves.
A veces, esta
reacción de alergia a metales también puede venir por un nivel alto de
toxicidad (por ejemplo, tras ponernos varias vacunas en poco tiempo). Existen
pruebas, como el Test Melisa, que nos pueden ayudar a ver si estamos afectados
por este tipo de alergia a metales. Esto es muy importante cuando tenemos
enfermedades o síntomas sin explicación aparente.